viernes, 30 de agosto de 2013

Último día de trabajo

Mañana es mi último día de trabajo.
Ayer, mientras acostaba a mis niños en mi último babysitting, mi niño mayor me pidió que me recostara a su lado. Luego me abrazó y me pidió que no me fuera nunca. Yo no me fui, y me quedé pensando en lo mucho que me iba a costar despedirme de ellos y en el cariño que les había cogido... Con tanto pensar, al final terminé dormida. (más tarde me desperté con sus pies en mi cara y decidí irme al salón xDD).
Me di cuenta de lo mucho que voy a echar de menos esta rutina que pasa tan endemoniadamente rápido, de lo mucho que voy a extrañar sus sonrisas, sus enfados, sus voces agudas, sus llantos, sus "claraaaaa"; en fin, todo lo que los define... Estos niños han sido mi verano, y este verano ha sido el mejor de mi vida.



Tampoco puedo dejar de pensar lo mucho que voy a echar de menos a mi HM, su ayuda infinita, sus miradas de complicidad, sus charlas por la noche cuando la casa está tranquila, sus pérdidas de paciencia con los niños, su confianza, su amistad... Así como las canciones de mi HD al atardecer, su sonrisa tranquilizadora, su capacidad para escuchar. Voy a echar de menos la ecoaldea, esta gran familia de la que me siento parte, el verde de cada rincón, la posibilidad de asistir a atardeceres como este...



Tanto ellos como yo hemos dicho que vamos a volver a vernos: mi HM va a venir a verme a España y yo voy a volver el verano que viene si todo va bien. Y, si todo va aún mejor, volveré para terminar aquí mis estudios e instalarme en este país que me tiene enamorada. 
Pero, centrándome en el presente, puedo decir que me siento en un punto con sentimientos totalmente contradictorios: por un lado me apetece llegar a España, y es que echo terriblemente de menos a mi familia y mis amigos; pero por otro no soporto la idea de irme de aquí y dejar lo que para mí es ahora mi vida: esta familia, este idioma, estas costumbres, estos horarios, este ritmo. 
Sin embargo, algo que hace que mi tristeza disminuya es saber que mi última semana la voy a pasar de viaje en Montréal... eso me tiene medio eufórica. Hoy he empezado a hacer mi maleta y mañana la terminaré (deshacer mi habitación ha sido algo psicológicamente difícil para mí)... Y mañana nos vamos todos a Québec. Allí nos quedaremos en casa de los abuelos un día, y el domingo mi HM y yo nos vamos a Montréal. Allí se separan nuestros caminos: cada una tiene un plan distinto allí. Personalmente, yo me voy a quedar tres días en casa de un amigo que he conocido aquí en la ecoaldea pero originario de Montréal, y los cuatro días siguientes en otra casa haciendo couch surfing. Lo guay de esta segunda casa es que el hombre que me acoge tiene siempre a muchísima gente metida en su casa, así que no me va a faltar movimiento... Después volveré a Québec con el método este de compartir coche (que por cierto, voy en un coche que admite 7 pasajeros O.O), pasaré la noche en casa del padre de mi HD y al día siguiente cogeré un avión rumbo España. Todo esto me apetece muchísimo, y siento que va a tener el efecto del granizado cuando nos arrancan una muela: disminuir el dolor. Ya veremos cómo sigue la cosa cuando llegue a España...
En todo caso, os mantendré informados. No sé si podré escribir a mi vuelta de Montréal, antes de llegar a España, pero lo intentaré.
Hasta entonces... disfrutad y vivid, que el tiempo pasa como un suspiro... Os lo dice una que ayer empezaba una aventura que acaba en una semana.


martes, 20 de agosto de 2013

A tres semanas de volver

Tres semanas que sé que van a pasar como un suspiro, porque es lo que ha ocurrido con los dos meses exactos que llevo aquí.
En tres semanas vuelvo a España... ¡Ayyy!
Tengo ganas de ver a mi familia y amigos, muchísimas ganas; pero a la vez me da una pena tremenda pensar en la idea de irme...
Yo que llegué aquí con todos mis miedos e inseguridades, sin conocer a la familia, sin tener ni idea de si las cosas saldrían bien, de si los niños me llegarían a quererme... Hoy me doy cuenta de que he conseguido, durante este viaje, todo lo que me había propuesto, y que me he integrado de tal forma que ahora llamo a mi casa de acogida "mi hogar".
Y es que... Para empezar, con mi HM tengo una relación de amistad más que laboral... Me cuenta todo lo que piensa, sus problemas o dudas interiores, escucha las mías, propone soluciones y consejos y, aunque inexpertos, escucha los míos. Hacemos viajecitos juntas, planes para el futuro... Hemos planeado, por ejemplo, que venga a España ella sola o con los niños durante unas semanas a descubrir un poco aquello, y que yo vuelva el verano que viene (de entrada ella dijo que todos los veranos xD); o también, por ejemplo, que en un futuro, cuando estudie mi carrera en Montréal (porque lo voy a hacer xDD) viva con ellos en una casa en la ciudad xD (planes de estos de la lechera que no son más que sueños irrealizables, claro). 
Así más cercano y realista hemos planeado pasar en Montréal ella y yo mi última semana: del 1 al 8 (que es cuando cojo el avión), un viajecito por la gran ciudad... :)

Por otro lado, para definir a mis niños solo puedo encontrar una palabra: AMOR. Es cierto que hay momentos en los que me vuelven loca; en los que me dan ganas de tirarlos por la barandilla (sí...xDD), pero la mayoría del tiempo son geniales y me llenan de amor y ternura... Y me hacen confiar en mí, ¡mucho! Porque todo empezó con unos niños desconfiados poniéndome a prueba y está terminando con unos niños que requieren mi atención todo el rato, que me piden que vaya con ellos a todos lados, que quieren que sea yo quien los acueste, que vienen así de pronto a darme un abrazo...
Por cierto, prometí que hablaría detenidamente de ellos y no lo he hecho hasta ahora. Es el momento :3
Por un lado tenemos al peque, de dos añitos: A. Es muy cariñoso, está aprendiendo a expresarse y repite mucho lo que decimos, es juguetón, le gusta reír, bailar (cualquier tipo de música), sonreír, imitar a los demás, el contacto humano: dar abrazos, besitos... Es también imaginativo y se inventa unas historias buenísimas, y es como muy comediante: actúa mucho, de forma muy cómica, como por ejemplo para contar una conversación que tuvo con un oso (y entonces imita al oso, y sí, aquí hay osos) o cómo se cayó de un caballo pero consiguió volver a subir, o cómo...*inserte aquí cualquier cosa técnicamente imposible pero absolutamente creíble en la mente del niño*
Es valiente, curioso: corre por todos lados, se interesa por todo... A la vez que tranquilo y pacífico. Pero también es muy dependiente de su madre, por lo que si lo pillas en mal día y mamá no está no hay dios que lo aguante. Finalmente siempre consigue reponerse y estar tranquilo, pero los gritos que pega a veces porque mamá no está son ultrasónicos... 



En cuanto al mayor, N., tiene cuatro años y medio, y nunca deja de sorprenderme. Es muy muy inteligente, se expresa y deduce las cosas como lo haría un niño de siete años en lugar de cuatro. A veces manipula a su hermano, que es la inocencia personificada, pero a la vez de vez en cuando se preocupa por él. N. tiene una conversación espectacular, y quizás por eso es por lo que yo tengo una relación más cercana con él que con A. Los quiero a rabiar a los dos, pero con N. hay algo que no encuentro con A. Quizás sea que a N. no le importa que su mamá o papá no estén cerca: conmigo le basta. Y no dejo de aprender con él... Me cuenta mil cosas, me pregunta, dice cosas realmente sorprendentes como que pasar tiempo conmigo es un regalo que le da la vida... Yo soy muy cariñosa con él y él no me rechaza (cosa que A. sí que hace en ocasiones). Total: que N. parece una extensión de mi cuerpo: estamos siempre juntos, siempre en mis brazos o sentado encima de mí. No deja de ser un niño inocente, pero precisamente cuando lo es me sorprende y me digo a mí misma "ah, es verdad! si tiene solo cuatro años!". Como una vez en la que me preguntó si mi madre es una dama y le dije que puede ser, y me dijo que tenía un regalo perfectísimo para ella... Y me trae un juego de las damas, de spiderman, por cierto, diciéndome que tengo que dárselo a mi madre sí o sí. 
Pero por otro lado, N. es el más problemático de los dos... Es muy agresivo, y su hermano parece suponer una amenaza para él. Se tira la mitad del día pegando a su hermano, o haciendo cosas que sabe que no le van a gustar. Y su hermano responde llorando (aunque últimamente empieza a pegar él también... y con rabia xD). N., a diferencia de A., a veces no escucha: ya puedes decirle que si no para se va a morir toda su familia que no va a parar. Y eso en ocasiones es verdaderamente desesperante. Además es súper independiente, lo que tiene su lado bueno y malo: no tienes que estar todo el rato pendiente de él pero a la vez más te vale vigilarlo que lo mismo te llega con una sierra mecánica que ha cogido de no sé dónde. 

 Esta foto es más antigua, de Junio

Esta es de ayer xD (tiene un ojo tapado por problemas de visión)

Volviendo a mi HM... Como decía antes, es como mi amiga, mi apoyo aquí. Y yo la ayudo todo lo que puedo. Quizás  por eso me propuso hace dos semanas irme con ella y con los niños a casa de los abuelos durante cuatro días: me dijo que podía elegir entre irme con ellos o de viaje yo sola por ahí, pero que le haría mucha ilusión que conociera a su familia. Así que finalmente elegí irme con ellos. Y madre mía, menudos cuatro días... No los voy a olvidar!! Han sido espectaculares. 
De entrada yo pensaba que al estar los niños tendría que ocuparme de ellos, pero nada de eso! Los abuelos (que son jovencísimos, tienen cincuenta años) se han ocupado y han intentado en todo momento que yo estuviera comodísima. En más de una ocasión, con toda la familia reunida, han dicho lo contentos que están de que cuide a los niños y lo que me quiere mi HM, y me han dicho que vuelva y que me instale a vivir con ellos xDD Me han piropeado mucho, demasiado, diría yo; y yo creo que voy a volver con el ego más alto que en toda mi vida...
Los abuelos viven en un pueblo a veinte minutos de Québec City (capital de la región), a unas cuatro horas de mi Host Casa. Así que nada, mañana de viaje en coche hasta la casa... que es enorme y súper bonita. Resulta que son los dueños de un centro ecuestre, así que su casa está como a tres minutos del pueblo, entre el bosque y la ciudad. Tienen el centro ecuestre al lado de la casa, lleno de caballos y de cosas de estas típicas de las películas americanas *-* Y la casa es enorme y preciosa... Muy bien decorada, con muchas habitaciones... ¡Yo que pensaba que tendría que dormir con los niños! Pues no, tuve una habitación para mí sola y con una cama enorme y súper confortable. Creo que no he pisado cama más cómoda, en serio xD

 Mi habitación

Atardecer desde el salón

Llegamos a la casa casi de noche, así que cenamos, estuvimos hablando con los abuelos y la hermana de mi HM (que es muy joven y está embarazada de cinco meses)  y a dormir. Al día siguiente el abuelo se quedó con los niños por la mañana y la abuela (que como os digo no parece abuela, porque tiene cuarenta y muchos o cincuenta y pocos...), mi HM y yo nos fuimos a visitar el pueblecito en el que viven. Después de comer los abuelos se quedaron con los niños y mi HM y yo nos fuimos a Québec City... ¡A disfrutar! Cenamos en un restaurante muy guay, fuimos de tiendas, vimos mil vestidos súper bonitos y súper caros, casi nos hacemos un piercing cada una (mi HM en la nariz y yo en la oreja), pero finalmente no pillamos el sitio abierto; vimos un espectáculo del circo del sol y otro que se hacía sobre el puerto, fuimos a un festival llamado "festival de la cerveza" (imaginad, yo no bebo pero eso fue muy gracioso xD) y finalmente volvimos a casa. Yo reventada, como siempre xDD
Y a la mañana siguiente... ¡nos íbamos a la casa del lago!
La abuela, el abuelo, mi HM, los niños, la hermana y el hermano de mi HM con sus respectivas parejas, la hermana de mi Habuela... Todos a una casa súper bonita en medio de la montaña (más incomunicada incluso que mi Host Casa) y con un lago enooooorme en frente. En serio, eso SÍ que era como una película. Hicimos cosas que nunca habría pensado que haría, como irnos a pescar en el barco, hacer kayak por el lago... 

 Terraza de la casa (al fondo el lago)

 La casa desde el barco

 El barquito (y el lago)

 Yo (izquierda, y no muy favorecida xD) y mi HM

 El tejadito ese que veis con la chimenea es la casa


Pasamos todo el día ahí, y también la noche (yo dormí en una habitación con mi HM y los niños), y a la mañana siguiente nos fuimos en kayak a una playita y pasamos allí la mañana. Luego volvimos y me dispuse a preparar tres tortillas de patatas (éramos doce personas!) de las cuales no tengo fotos, pero doy fe de que salieron muy buenas xD Allí todos flipaban con la cantidad de aceite, nunca habían hecho nada parecido y no dejaban de preguntarme la receta. Encima luego me dicen que si les puedo hacer la receta del tomate con pan, diciéndome que habían visto a unos españoles poniendo una salsa roja sobre el pan tostado. Y yo a lo "..os referís a rayar tomate y ponerle aceite y sal?" xDDDDDD En serio, me parece increíble que consideren extraño ese tipo de cosas que en España son tan normales... En fin, lo dicho, que las tortillas salieron bien (todos me ayudaron a hacerlas), aunque la primera se me cayó y bueno, fue un poco desastre, pero las otras dos genial xD 
Después de eso volvimos a casa de los abuelos (la que está en el lago no, la del centro ecuestre)... Y cenamos las truchas que habían pescado los niños :3
Y nada, esta mañana he aprovechado para montar un poco a caballo!! La HAbuela quería que montara, y aunque a mí me daba un poco de miedo finalmente he aprovechado la ocasión.. Y qué experiencia más chula, de verdad!! Os dejo algunas fotos:



 ¡El peque también! Con la abuela (derecha) y la tía (izquierda)


Durante el trayecto de vuelta mucha música y diálogo, y finalmente hemos llegado: todos reventados y yo con unas ganas increíbles de irme a dormir. Pero en fin, que los niños estaban súper activos y no dejaban de correr, gritar, pelearse... Mi HM estaba súper irritada, porque encima cuando hemos llegado a casa ha discutido con mi HD... Así que antes de que tirara a los niños por la ventana le he dicho que saliera a despejarse que yo me ocupaba de acostar a los niños. Eso ha pasado hace dos horas y aún no ha vuelto xDD En fin, hay una hoguera en una de las casas y probablemente se habrá quedado ahí. Yo vengo de acostarlos (no ha sido nada fácil) y voy a dormirme ya. Ha sido un día intenso, y me esperan más aún... 
Eso sí, a vivirlos con alegría, con cariño... ¡y con plenitud!




lunes, 5 de agosto de 2013

¿De qué color es el amor?

Hola, preciosos y amadísimos lectores míos... 
Ya hace bastante tiempo que no cuento nada de mis aventuras aquí... Así que aquí viene una buena tanda de anécdotas...
Inserto aquí, por tanto, una advertencia a lo Palouma: cuidado, se avecina una entrada larga!!!!! Aprovecho también para decir que si aparecen expresiones incomprensibles o cosas por el estilo es porque estoy empezando a olvidarme del español y a confundirlo con el francés. En serio: ahora, por ejemplo me suena rarísima la palabra "gazpacho", prefiriendo la pronunciación "gaspacho". ¿Estaré enferma? xDD

Empecemos por una reflexión de esas mías de agradecimiento a la vida: resulta que, al ser la ecoaldea en la que vivo tan pequeña, ya conozco a todo el mundo, y tengo un grupo de amigos muy gracioso, bonico, requetetierno, entrañable... [gracias, vida! (vale, vale, aquí termina el agradecimiento)] con el que empiezo a hacer muchas cosas. Total, que mi tiempo libre no lo dedico tanto a encerrarme en mi cuarto a leer o estar en el ordenador, ni a hacer paseos en bici o excursiones, sino a estar con ellos.

Ejemplo de ello es mi viaje de tres días a Tadoussac. Fui a Tadoussac con Sara, mi amiga irlandesa. Definiré mi experiencia allí como el viaje en el que menos he dormido en toda mi vida. En un principio, Sara y yo viajamos a aquel pueblecito a dos horas del mío atraídas por las ballenas: al encontrarse al borde de un gran lago que desemboca en el Atlántico, se pueden ver ballenas en libertad. Pero lo que no sabíamos es que si buscas en el diccionario la palabra "Tadoussac" encontrarás la siguiente acepción:

1. Fiesta

Sí, aquello fue un no parar...
Pero empecemos por el principio. Para ir y volver a/de Tadou cogimos un barco que atravesaba el fiordo en el que vivo. Así que nada de coches: ¡a desplazarse en barco! Las vistas eran impresionantes (como todo en este país); imaginad un barquito pequeñito que se desplaza por el agua, que además se encuentra encerrada entre montañas... ¡Impresionante!



Somos personas muy normales

Cuando llegamos visitamos un poco el pueblo, pero teníamos tanto frío (sí, fue un fin de semana frío) que nos fuimos directamente al albergue. EL albergue. Eso era... inmenso. Era enorme, con muchísimas actividades a todas horas, con comidas grupales (había muchísimos voluntarios que cocinaban y comíamos y cenábamos todos juntos), con muchísima gente, conciertos, hogueras por la noche, etc. Y después del viaje a Québec (que había supuesto más bien la necesidad de descubrir una gran ciudad, con prisas y un poco de estrés) nos apetecía pararnos a no hacer nada y, simplemente, conocer gente... Y eso hicimos. En la cena conocimos a una chica muy simpática (Andreanne), y pasamos el resto de la noche con ella. Imaginad la actividad incesante del albergue: eran las 23h00 de la noche y podíamos elegir entre numerosas posibilidades: o bien ir a la hoguera, o bien ver el concierto, o bien ir al bar a jugar al billar o bien a la discoteca, etc. Ante la indecisión que llevábamos encima terminamos por hacer un poco de todo xDD Empezamos por el concierto y seguimos por el billar... Luego fuimos a la hoguera y más tarde a la discoteca, pero ahí ya dejé mi cámara en la habitación, así que no hay fotos (désolée!).

Patio del Albergue

 Concierto en el albergue

Mientras jugábamos al billar se nos juntaron otros jóvenes, y así es como fuimos conociendo a diversa gente y pasamos el resto de la noche con ellos... 


La primera noche en Tadoussac, por tanto, fue un poco locura pero a la vez fue súper entrañable: con esta gente que conocimos en el albergue bailamos mucho, hablamos también mucho, nos bañamos en el lago a las 4 de la mañana (el agua estaba calentísima... eso sí, la salida del agua fue muy dura xDD), nos acostamos en las rocas a ver las estrellas, bailamos en el fuego, hicimos el tonto mientras amanecía... Total, que me acosté a las 8h30... Para levantarme a las 10. Que el desayuno era gratis y como buena española no puedo rechazar absolutamente NADA que sea gratis.
Así que el segundo día, con dos horas de sueño, fue muy muy relax: ni yo ni Sara teníamos el cuerpo para mucha marcha, así que paseamos por la ciudad, vimos la costa, la playa, las tiendecitas... ¡y las ballenas! Eso sí que fue impresionante. Debo decir que hay muchas formas de ver las ballenas: nosotras queríamos ir en zodiac (es pequeño y resulta mucho más impresionante ver las ballenas de cerca) pero por un chanchullo nos salía el barco grande gratis... Así que fuimos en barco. No fue tan impresionante pero aún así vimos muchísimas ballenas, ¡y no queda descartado que vuelva y repita la experiencia en zodiac!
Resulta que por esta época las ballenas vienen a alimentarse a esta parte del océano... Así que el crucero consistía en buscar a las ballenas, y cuando las veíamos nos acercábamos, las seguíamos, escuchábamos su respiración (en serio: lo más impresionante es su respiración y ese aire mojado que lanzan por su lomo...), las observábamos... Os dejo algunas fotos: no se ve a las ballenas propiamente sino su lomo... Pero verlas en directo fue algo alucinante, se me ponía la piel de gallina cada vez que aparecía una...!!!

 Entrando en el Océano Atlántico 



 Ese pequeño humo es la respiración de una ballena a dos kilómetros




(Sí, el objetivo de mi cámara está manchado, pero es que no consigo limpiarlo D:)
Decía antes que en Tadoussac hacía frío... Pues imaginad en el Océano. Aquello estaba congelado... Así que si alguien está interesado en ir... ¡Que se lleve abrigo!
Después de la búsqueda de ballenas, que duró tres horas y media, hicimos una pequeña excursión por la montaña, y luego aproveché para dormir un rato en el albergue hasta la cena. Por la noche se había organizado un mega amigo invisible entre todos los clientes del albergue, en el cual Sara y yo no participamos porque no teníamos mucho dinero ni tiempo para comprar algo... Pero fue muy divertido ver la entrega de regalos, era un alberguista disfrazado de Papá Noel el que los daba xDD


La segunda noche fue un poco más tranquila porque estábamos exhaustas, pero... tampoco dormí mucho: me acosté a las cinco y me levanté a las ocho para volver a casa.
A diferencia de mi viaje de Québec, en esta ocasión no me apetecía nada volver a casa... Me apetecía quedarme con la gente que había conocido, en el ambiente y dinámica de fiesta, de movimiento constante.. Así que me despedí con pena de Tadoussac y de sus preciosas ballenas.
Sin embargo, en cuanto llegamos a mi pueblo vi que aparecían tres cabecitas rubias: mi HM y mis niños. Y minutos más tarde, mientras bajaba del barco que nos traía de vuelta, veía a mis niños gritando "Claraaaaaaaaa!!". Y qué queréis que os diga: eso pudo conmigo. Toda la desgana desapareció en un momento y me sentí súper afortunada de haber dado con una familia tan sumamente preciosa, interesante, bella, dedicada... Especial, vaya! (momento agradecimiento off) Mi HM me dejó mis ratos libres para dormir (estas semanas he dormido unas siestas muy muy largas xDD), y aunque los momentos de trabajo son muy intensos... me encantan.
De verdad, me encanta mi trabajo! Estoy totalmente enamorada de mis niños y de mi familia, de mi entorno, del pueblo en el que estoy, de mi casa... Imaginad hasta qué punto llega mi felicidad que estoy buscando becas y todo para venirme a vivir aquí!! Sea como sea, planeo vivir aquí el resto de mi vida; no sé cómo voy a hacerlo, pero con la cantidad de trabajo que hay aquí y las posibilidades que tienes si hablas francés... Creo que finalmente (lo que supone quizás años) lo conseguiré. :) Fe ante todo!

Además, no han faltado las conversaciones amorosas (de esas que dan ganas de estrangularlos a besos) con mis niños, que ya se abren a mí y me piden que me quede, que vuelva cuando me vaya a España, me dicen que me quieren, que les cuente historias por las noches aunque su madre esté en casa... Es cierto que, como todos los niños, son bastante bipolares, y hay días y días, pero es un placer sentirse querida por dos monstruitos que me tienen encandilada. Cuidan de mí, se preocupan, pasan tiempo conmigo, PIDEN tiempo conmigo. Y eso es un placer.
Hace poco, por ejemplo, tuve una conversación muy graciosa con el grande, N, (4 años), mientras paseábamos los dos solos: me decía que nunca habíamos paseado así y que le encantaba. Me explicó por qué le encantaba que no estuviera su hermano ("porque se para cada dos por tres para recoger frambuesas y es un pesado"), su madre ("porque no me quiere llevar en brazos") y su padre ("porque me va a decir que hago esto mal, o lo otro..."). El grande nunca deja de sorprenderme: tiene cuatro años pero tiene la mente de un niño de seis o siete. Es ULTRA inteligente. Utiliza expresiones, y tiene unas reflexiones muy maduras... No deja de ser un niño, pero a veces precisamente se me olvida... Antes de ayer, por ejemplo, mientras me hacía la maleta para irme de viaje, me ayudaba añadiendo cosas que consideraba útiles... Como una foto de mi madre y mía, que metió en la maleta diciendo "por si la echas de menos, es imprescindible que te lleves esta foto!". Le dije que necesitaría también una foto de él, y cuando llegué a Chicoutimi vi que en un bolsillo de la maleta había una foto suya. El genio había robado una foto de un álbum y la había metido en un bolsillo de mi maleta... xDDD Lo amo.



Quizás precisamente gracias a lo encantadores que son los dos (cuando quieren) estos días no se me han hecho en ningún momento rutinarios, siempre hay algo nuevo que hacer en este mundo de hadas (si existen, este bosque es sin duda su casa xDD): el otro día, por ejemplo, hicimos una excursión que rematamos con un picnic:

La niña es R., la vecina

Otro día conocimos a Keith Kouna, el músico preferido de los niños, que por cierto es bastante famosillo en Québec... Vino a dar un concierto a mi pueblo y mi HD era su técnico de sonido, así que pudo dedicarle un autógrafo a mi niño grande :)


Otro lo pasamos paseando tooooodo el día por el pueblo, por la playa y el fiordo, para terminar cenando en el restaurante y con el peque dormido en medio de la calle esperando a que vinieran a recogernos en coche xDD


Otra anécdota que rompió la rutina fue una que ocurrió hace tres días: era de noche, y se me ocurrió ir a visitar a Sara al albergue, así porque sí. Esta estaba justamente hablando con un chico de mi edad (es la primera persona que conozco de mi edad) que buscaba sitio para trabajar en la ecoaldea... Nos pusimos todos a hablar y resulta que hablando y hablando descubrimos que su padre es muy amigo de... mi HD!! Él no lo sabía, pero fue así como lo llevé a mi casa, conoció a mi HD, consiguió un trabajo, un sitio donde dormir (una casa de la ecoaldea que no es la mía, en la mía hay ya veinte mil personas metidas xDD), donde comer (ahí sí, come en mi casa)... Así de apañaícos son aquí :) Resulta que este chico, que se llama Marin, es animador de niños, así que cuando está en casa y no está trabajando para mi HD (su trabajo consiste en lo que le digan: cortar leña, eliminar las malas hierbas, etc) me ayuda con los niños... Y en serio, ¡es un respiro! Él es buenísimo con los niños: estuvo una media hora con ellos y los niños ya flipaban con él, se los ganó en tres cuartos de hora!!! Supone una ayuda importante para mí, la verdad! Hemos pensado organizar entre él, Sara y yo una mega gymkhana en el bosque este miércoles con todos los niños de la ecoaldea... Ya contaré qué tal ha salido, estamos planificando todavía pero va a haber muchísimas actividades, disfraces, retos... ¡y un gran premio! :)

Y nada, después de estas semanas de trabajo venía el esperado descanso: ayer y hoy pasamos el tiempo en Chicoutimi, la ciudad que hay a una hora de aquí, en la que había un gran festival de música... al que fuimos Sara, Marin, Fabien (otro amigo) y yo. Ha sido un viaje divertidísimo: muy cortito pero súper agradable y simpático.
Ha sido, además, un viaje muy aventurero... Las anécdotas empiezan en el minuto cero: como éramos cuatro y queríamos ir haciendo autostop, hicimos dos grupos de dos y una carrera a ver qué grupo llegaba antes. Sara y yo queríamos ir juntas, pero Fabien y Marin decían que entonces ganaríamos nosotras seguro (y tenían razón xDD), así que hicimos parejas mixtas: Marin y yo y Fabien y Sara. La ida fue muy fácil: cada grupo se puso en un sitio distinto, y a ambos nos cogieron más o menos a la vez, después de esperar unos quince minutos. Llegamos a la vez a la ciudad, pero Fabien y Sara llegaron antes al apartamento en el que nos íbamos a quedar, así que ganaron ellos xD Y sí, resulta que una amiga que vive en la ecoaldea tiene un apartamento en Chicoutimi y nos dijo de dormir allí, así que ya teníamos transporte y sitio donde dormir totalmente gratis...! Además, su apartamento está en pleno centro, así que perfecto: llegamos, nos duchamos, cenamos y salimos a la calle, que estaba llenísima de gente y de música. Vimos un grupo muy conocido en Québec, "Les cowboys fringants", y algunos otros, hasta que a la 1 de la madrugada nos moríamos de hambre y fuimos a un sitio tipiuqisisisisisimo americano de esos de las pelis: un restaurante de comida grasienta abierto toda la noche con pancartas luminosas en la entrada. ¿Os hacéis una idea? 
Después de eso fuimos de bares a bailar un poquito :3 No fue la fiesta de Tadoussac pero agradecí también un poco de descanso... Además, Sara y yo dormimos en la única cama que había (los chicos al suelo xD), y como unas reinas, vaya xDD



 Vale, este fue el primer coche que nos cogió a los cuatro... A partir de ahí nos dividimos xD

 En el bar típico que os decía 


Marin, Sara, yo y Fabien

Hoy nos hemos levantado sin despertador... o sea, a las 12.30. Es la primera vez que me levanto tan tarde en todo el verano... Mi récord hasta ahora había sido las 10...!! Y ya me parecía mucho!!! xDD
Hemos desayunado tranquilamente, paseado un poco por la ciudad, visto la Iglesia (súper bonita), el puerto... Y de vuelta a mi pueblo!! 
Ahora bien... la ida a Chicoutimi (ciudad grande) es fácil, pero la vuelta es TODA UNA ODISEA. Fabien y Sara han salido dos horas antes que Marin y yo, porque tenían que trabajar a las 17h00... Yo tenía el día libre y Marin también (tenemos los mismos jefes xD), así que hemos ido más relajados. Y sabéis cuánto ha durado el autostop? Cuatro horas. Sí, señores, cuatro horas para hacer un trayecto de cuarenta y cinco minutos. Y claro, como nadie iba directamente a mi pueblo pues hemos montado en unos ocho coches.. Cada coche nos avanzaba un poquito más... hasta que finalmente hemos llegado.

Táctica de "voy a poner carica de pena" (FUNCIONA)

Eso sí... Unas cuatro horas desternillantes. Imaginad cómo ha sido que hemos terminado haciendo el limbo con el brazo del que hacía dedo... xDDDDDD NORMAL que los coches no pararan: no dejábamos de bailar o hacer el subnormal... Lo mejor es que hemos estado haciendo autostop media hora en un sitio que llevaba a la dirección incorrecta, y claro, cuando han parado y hemos dicho "vamos a l'anse st jean", la pareja de viejitos que ha parado se nos ha quedado mirando con cara de "pobreticos míos" y ha dicho "vais en la dirección contraria". Media hora perdida... suerte que nos han llevado al buen sitio. Luego Marin ha perdido su móvil, luego ha vuelto a encontrarlo, luego ha empezado a llover pero justo entonces ha llegado un coche que nos ha llevado hasta el siguiente pueblo (que no el nuestro) y así sucesivamente... De verdad, toda una aventura. Ha sido muy muy divertido, y sobre todo es gracioso comparar la energía, dinámica y ambiente en cada coche... Hoy hemos sido los pasajeros de gente súper variopinta: desde dos viejitos que trataban de convertinos al cristianismo hasta dos locas vestidas de rosa completamente (incluídas uñas, gorro, carcasa del móvil e incluso colonia que apestaba a rosa) cantando "I WILL FEEL GOOOOOOD WITH YOUUUUUUUUUUUUUUUUU" (imaginad mi cara).

Conclusión: si en algún momento me preguntan de qué color es el amor tendré muy clara la respuesta: les diré que blanco y rojo, con forma de hoja rodeada por rayas rojas. ¿Os suena?

jueves, 18 de julio de 2013

Siempre nos quedará Québec

Parece ser que últimamente nos van los títulos peliculeros en la red aupairil... :) En fin, aquí va la prometida crónica de mi viaje de fin de semana a Québec. No faltan las anécdotas...!!

Salíamos el sábado por la mañana. Yo me levanté a las 7 de la mañana para hablar con mi madre por skype (sí, habéis leído bien) y prepararme la maleta. Luego me metí un chute de café, acompañado de una pastillita de vitamina C y hierro de ese que me dio mi HM, para ir con fuerzas y esas cosas...
En un principio había quedado con Sara a las 9 en la puerta del albergue, pero no estaba. Primer problema del viaje...: se había quedado dormida. Así que nada, la desperté con ayuda de Pascal (el otro chico que trabaja en el albergue), y esperé a que se hiciera su café y se tomara sus tostadas (que si hubiera sido yo me habría lavado la cara y ale, ya tomaré algo por el camino xDD). Normalmente no habría sido un problema llegar más tarde o temprano, pero resulta que a las 12.00 teníamos que estar en una ciudad a 120 km de la ecoaldea: es allí donde teníamos la cita con la chica que nos iba a llevar a Québec. ¿Y cómo íbamos a llegar hasta allí? Muy fácil: haciendo autostop.
Debo decir que nos lo pasamos muy bien durante el autostop xDD Hicimos un cartelito y bajo pleno sol pedíamos a cada coche que pasaba que parara por nosotras; incluso hicimos bailecitos en plan coña (conclusión: normal que no pararan xDD). Estuvimos unos veinte minutos haciendo dedo sin que nadie se apiadara de nosotras... En algún momento llegamos a desesperarnos y pensar que no íbamos a llegar a Québec, pero a la vez fueron unos minutos muy divertidos!

Sara (izquierda) y yo

Es en medio de esa desesperación cómica que de pronto un coche enorme, blanco y precioso se para delante de nosotras. Nos miramos con cara de "no puede ser... ¿ha parado?" y corremos a ver si es por nosotras o más bien (y más probable, pensábamos) por algún pinchazo o cosa por el estilo. Pero no, no! Eran dos viejitas (quien dice viejitas dice dos tiarronas de cincuenta años) súper alegres y dicharacheras que gritaron "CHICOUTIMI????" y nosotras tal que así:


gritamos "SÍÍÍÍÍ", a lo que respondieron "SUBID!!!!". Durante el trayecto hablamos de mil cosas, y resulta que ellas iban a Québec con AmigoExpress (la misma página que habíamos utilizado nosotras para encontrar a alguien que nos llevara a Québec), y habían puesto un anuncio en el que buscaban pasajeros desde el pueblo en el que vivo hasta Québec... Pero ningún pasajero lo había solicitado! Si nosotras lo hubiéramos visto habríamos podido ir directamente a Québec sin hacer autostop y sin parar en Chicoutimi...!! Pero bueno, la experiencia estuvo muy bien :)
Una vez en Chicoutimi nos dejaron justo en el sitio donde habíamos quedado con la siguiente conductora... Que era una chica joven, muy bonica, llamada Julie. Además venía otro pasajero: un chico de diecisiete años que se iba de campamento a EEUU y para ello tenía que coger un vuelo en Montréal. Está chulísimo esto de compartir coche, porque sale muy barato (a nosotras nos costó 12 dólares un trayecto de 200 km) y conoces mucha gente. Así que hablamos un rato y luego yo me dormí completamente con las ventanas bajadas y todo el aire en la cara... ¡Qué gustirriñín! Tal fue el placer que no me desperté hasta que estuvimos ya en Québec xD Con lo que no contábamos era con que Julie nos iba a dejar en las afueras y teníamos que arreglárnoslas para llegar al centro... Así que coge un autobús, coge otro, anda por aquí, por allá, pregunta... Pero finalmente, ¡sí! Lo conseguimos.

Sí, sí, eso del fondo es Québec.. Pero para llegar allí qué hasemooohh???

 Al ser el festival de verano de Québec, las calles estaban llenísimas de gente, de espectáculos, de disfraces, colores... Me recordó un poco al festival de teatro de Avignon! El albergue estaba justo en el CENTRO del centro: salías y te topabas con todos los bares, la gente, la música, las tiendas... ¡Chulísimo!
Me sorprendió que a la gente le llamara tanto la atención que fuera española... En cuanto enseño mi pasaporte o digo que soy de España ya están hablándome en español, preguntándome que de dónde soy, diciéndome que quieren ir allí, que eso es el paraíso, que saben mucho español (pero aquí quien sabe español es porque ha viajado a Sudamérica, no a España), etc. Así que estuvimos hablando una media hora o así con el recepcionista del albergue, que si "¿se dise cama?" o "habitasión númego cuatgo", "jajaja"... Más tarde enseña Sara su pasaporte y lo que dice el tío es "irlandesa!! mucha cerveza, eh? oye, y cómo se dice "teléfono" en español?" xDDDDD

Mi cama (arriba) y la de Sara (con Sara incluida xD)

Después de instalarnos nos dimos una buena ducha (porque hacía MUCHO calor, y lo dice una murciana) y salimos a descubrir la ciudad, las calles, la actividad y la noche québécoises :)

Chateau Frontenac


 Old Québec


Como os decía antes, la ciudad no dejaba de bullir de actividad; incluso de noche. Vimos desde fuera parte de un espectáculo del circo del sol... ¡Chulísimo! No lo vimos entero porque llegamos a mitad y Sara estaba cansada y quería irse a un bar, pero he descubierto que el espectáculo dura hasta Septiembre... Se lo he dicho a mi HM y me ha dicho que como voy a volver a Québec sí o sí (los abuelos maternos viven ahí), en uno de mis días libres puedo ir a ver el espectáculo :3 Os dejo de todos modos unas fotos (mal hechas, porque ya os digo que lo vi desde un mal sitio) para que os hagáis una idea!

 Vale, no se aprecia pero era un tío tocando la batería en el aire xD

Estos dos, bestiales: piruetas en el aire y todo ese tipo de cosas.

Después de esto empezó la fiesta. Y es que Québec no se apaga por la noche (al menos, que yo sepa, no durante el festival): las calles estaban repletas de gente bailando, cantando... Nosotras fuimos a un Irish Pub (hombrééé!) con una amiga que habíamos hecho en el albergue, y luego entramos en una discoteca enorme de tres pisos: en el primero (donde nos quedamos nosotras) había un grupo tocando canciones de grupos guays y famosos (estilo ACDC, Green Day, Jet, Police [ROXAAAAAAANE]...). En el segundo, discoteca "normal", con gente borracha muy "bien" vestida, música pachanguera... (sí, hasta en Québec triunfa esa música, hijos), y un tercer piso, donde se compraba la bebida y donde aproveché para hacer fotos al mega segundo piso. Os dejo fotos:

 Concierto que vimos nosotras

 Foto del segundo piso tomada desde el tercero

Idem

Después hicimos un poco el mono por la ciudad (ellas iban algo borrachas y a mi no me cuesta pasármelo bien sin haber bebido) y nos acostamos sobre las 3 y media de la madrugada. 

 Sara y yo

Sara, Amandine y yo

La mañana del día siguiente la dedicamos a ver unas preciosas cataratas a las afueras de Québec: las cataratas Montmorency. Nos ocupó toda la mañana y con el calor que hacía terminamos muertas de cansancio... Pero mereció muchísimo la pena. Os dejo fotos, que dicen más que cualquier otra cosa:



 Adoro esta foto *-*

 Aquí estábamos muy mojadas, aunque no se aprecie xDD

 Escaleras que bajamos para llegar al río y que luego tuvimos que subir... jejejeje,rtfekgjnkg...

 Subida en teleférico :3


 Cascada desde arriba

Cascada desde arriba

Después de esto volvimos al albergue, nos hicimos una pasta riquísima y comimos, recién duchadas, tan panchas. <3 Lo de cocinar en el albergue no nos lo pensamos dos veces después del primer día... Resulta que aquí los restaurantes (y todo en general) son una estafa: en ningún lado vienen los precios con impuestos incluidos, pero es que el tema de los restaurantes ya es indignante... Digamos que encuentras un plato que, según la carta, cuesta 10 dólares. Pues bien, luego en la cuenta te sale que son 14 dólares (por los impuestos); tú pagas al camarero con un billete de 20, por ejemplo, y él se pone a negociar contigo cuánto devolverte, porque se tiene que quedar algo de propina... Total, que al final pagas 17 dólares por una mierdecica que en realidad cuesta 7 y que en la carta indica que son 10. Pero no entiendo lo de los camareros, de verdad... Para empezar no entiendo que la propina sea obligatoria. Pero bueno, si lo es, habría que hacerlo de otro modo...: que te devuelvan todo TU dinero y que tú decidas lo que darle. Pero no que con tu dinero en mano se pongan a negociar contigo cuánto devolverte... De verdad, qué nerviosa me pone eso -.- Como española yo me rebotaba y lo decía ahí bien alto y claro.. Y sara, que es súper calladica y tímida, me miraba con cara de "OMG" xDDDD. Recuerdo una vez que saqué el dinero exacto y le di un dolar a la camarera ex profeso (nos había servido una coca cola, un dólar ya me parecía MUCHO), y Sara solo tenía un billete de cinco... y le dije "quita quita, eso es mucho", y pagué otro dólar. No sé la coca cola, pero la cara de la camarera y la de Sara no tuvieron precio xDDDDD
Otra cosa muy diferente de España y que me llamó mucho la atención fueron las pulseras del festival... Resulta que se cerraban... ¡con velcro! Vamos, que te las podías quitar y poner... xD Y a pesar de eso todo el mundo llevaba su propia pulserita... Hacen eso en España y se venden la mitad de pulseras, o el tercio de pulseras xDDD Pero es que vamos, porque no me enteré antes, que si no habríamos comprado una sola pulsera para las dos y habríamos entrado con ella...!! En serio, estos canadienses son algo paradicos. Son muy monos, pero de buenos tontos...!! xDDD


En fin, como iba contando, después de comer y relajarnos un rato salimos a pasear por el centro y curiosear por las calles.

 Me recuerda a Avignon y a Montmartre, Paris.


 Fresco chulíiiiisimo *-*






¿A que mola? Es como una ciudad pequeñita con muchísimo encanto... :) A la que se opone Montréal, llena de fiesta, edificios y gente (según mi HM). También estoy empezando a programar un viaje para ir allí mwhihihi
Después de pasear toda la tarde por el centro decidimos ir al escenario grande del festival: íbamos a ver a Stevie... :) Resulta que la ciudad estaba llena de escenarios donde a cada hora había conciertos distintos... Stevie Wonder era el último concierto del festival, y en el escenario grande (quien dice escenario grande dice todo un campo donde se desarrolló una batalla de guerra  xDDDD El tema del espacio aquí es diferente...). Pero a pesar de la magnitud del sitio y la cantidad de gente que había... nosotras llegamos a las primeras filas!!! :DD Y desde ahí vimos a Zaz; a un tío muy salsero que iba después de ella, y a mi amadisísísímo Stevie Wonder... Que me cautivó por completo durante el concierto.




 Así fue su aparición; su primera canción








No sé si sabéis que Stevie es ciego... El tío es un genio, y me sorprendió que solo hiciera falta su presencia en el concierto para transformarlo en algo mágico. Eso estaba lleno de gente; todos expectantes no solo ante sus canciones sino también ante sus palabras... Habló mucho; envió mensajes de amor y paz, de igualdad, de justicia, de inadmisión ante la situación política actual... Fue un concierto realmente precioso; dos horas y media en las que sentía que estaba donde tenía que estar. Hubo un momento muy muy emotivo: se quedó en silencio y todo el mundo empezó a aplaudir como un loco. Él, sin moverse, escuchaba los aplausos, los gritos, silbidos... Y estuvo así durante cinco minutos. Hasta que de pronto se quitó las gafas y "mirándonos" empezó a llorar. Ahí me entraron unas ganas impresionantes de llorar a mí también. Se hizo el silencio cuando empezó a hablar: me recordó a cuando habla el Papa xDDD Estuvo hablando durante cinco minutos y no se oía ni una mosca entre el público. Menudo momentazo de piel de gallina!!! :3
Después del concierto, yo, algo removida por dentro, quería irme a dormir, así que volvimos al albergue, nos duchamos y dormimos para coger el coche temprano al día siguiente. El coche de vuelta a Chicoutimi lo conducía un hombre, y venía con nosotros un viejito japonés que no tenía ni papa de francés ni de inglés, súper bonico xDD. Yo pasé el trayecto durmiendo (como veis los coches y yo tenemos una relación muy somnolienta), y en Chicoutimi nos esperaba mi HM... Que fue a recogernos hasta allí, más bonica que ná. También estaban los niños: yo temía que se hubieran olvidado de mí, pero todo lo contrario... Estaban súper cariñosos, solo querían estar en mis brazos y no dejaban de contarme su fin de semana.
El recibimiento fue muy caluroso, vaya... :)
La verdad es que, aunque me daba pena dejar Québec, tenía muchas ganas de llegar a casa.  Porque sí, ya la siento como mía. Echaba de menos a mis niños (y me di cuenta de eso cuando los vi de nuevo, las ganas que tenía de achucharles no eran normales), a mis HP, a la vida de aquí y la comodidad de estar en mi habitación, con gente que conozco, con los niños y mi HM, a mi bola. Me gustó mucho ver que no me había cansado de lo que estoy viviendo y que estaba más cómoda que nunca. En el coche de vuelta, con las ventanillas abiertas, todo el aire en la cara, esta canción (entre otras) a todo volumen y los niños dormidos cada uno a mi lado, pensaba otra vez más la suerte que tengo... 

Finalmente, estos días después del viaje han sido tranquilitos: ocuparme de los niños ha sido fácil, ya les tengo cogido el tranquillo y no me da miedo regañarlos o ponerles límites, pero a la vez soy más cariñosa que nunca con ellos, y ellos conmigo. Aún así, el momento que se lleva la palma fue ayer, haciendo collares en la hierba con mi niño grande mientras el pequeño dormía... Antes de nada debo decir que el grande es el más difícil: no es nada cariñoso y nunca he oído decir cosas especialmente bonitas ni a sus padres (esto me recuerda que tengo que hacer una entrada sobre mis niños). Pues bien, tuvimos una conversación en la que me preguntó si iba a volver cuando me fuera a España. Yo le dije que me gustaría, pero que no lo sabía, a lo que él respondió que podría ayudarme a buscar el mejor avión de todos. Yo le dije que sería genial, y que por qué me preguntaba eso. Y entonces él me contestó, con su vocecilla y su cara de "Clara, qué preguntas me haces": "parce que je t'aime!" (porque te quiero!). Ahí me dieron ganas de matarlo, estrujarlo a besos. Le dije que yo también le quería mucho... Mientras recordaba cuando hablaba con mi novio de los hombres que me podría encontrar en este viaje. Yo le había dicho: "los únicos que me van a enamorar ahí van a ser mis niños". Llevaba completa razón. La vida es bella, y con ellos más.