Digamos que vivo en un sitio donde los árboles ocupan el 90% del terreno. La disposición de las montañas alrededor del fiordo, y los miles de cruces y senderos no pueden aprenderse, por tanto, ni después de diez años viviendo aquí.
De ahí que no sea tan raro que hoy Sara, la amiga que trabaja en el albergue, haya salido a las 13h00 a darse un baño al lago y a las 20h30 aún no haya aparecido, cuando dijo que estaría fuera durante una hora como máximo. Digamos también que Sara llegó aquí esta misma semana (por lo que no está acostumbrada a la disposición de las cosas de aquí), y la ruta hasta el lago es fácil a la ida pero bastante complicada a la vuelta: tienes que llevar cuidadín con no equivocarte de sendero, porque hay más de uno.
Pues bien, la alarma ha empezado a sonar en la cabeza de Pascal, el otro chico que trabaja en el albergue, a las 19h00 (hora de cenar aquí). Era raro que ella no hubiera llegado aún. Han venido a mi casa a ver si ella estaba conmigo, pero yo me encontraba inmersa en una lucha naval con mis niños producida en la bañera. Nos han explicado la situación y después de que el teléfono de casa sonara un par de veces (más gente preguntando por lo mismo), C. (mi super HM) y yo hemos salido a ayudar. En casa de una de las vecinas estaba uno de los dos miembros de cada pareja de la ecoaldea (porque como ya he comentado, todos tienen hijos aquí y uno de ellos tiene que quedarse con ellos), así como los que trabajan en el centro ecuestre y la pareja de jefes del albergue (todos jovencísimos, como mis HPadres). Hemos ideado y establecido quién iría por dónde: seis personas irían en tres catrou (no sé cómo se dice en español pero os adjunto una foto para que lo veáis), dos buscarían por los alrededores del bosque andando y mi HM y yo iríamos en un todoterreno; y otra pareja en otro. Así es como cada uno ha ido para un lado (a veces nos reencontrábamos en medio del bosque, lo que llegaba a ser entrañable: cómo todos cooperábamos para encontrarla), y hemos estado dando vueltas durante una hora o así. C. y yo hemos ido por un camino que desembocaba en el lago; era uno de esos senderos equivocados que podría haber cogido ella para volver. Nos parábamos cada poco, salíamos del coche, nos metíamos en el bosque y gritábamos "SARAAAAAAAAAA". Luego nos quedábamos cinco minutos calladas a ver si había respuesta, pero nada. Juro que he llegado a preocuparme de verdad. ¿Y si se ha ahogado en el lago? ¿Y si tiene que dormir en el bosque? (eran las 20h30 de la noche) ¿Y si se ha caído y no puede moverse? ¿Y si alguien le ha hecho algo?
Ante tanto silencio y ausencia, mi HM y yo íbamos a volver a la ecoaldea para buscar por otro camino, pero hemos dicho de continuar por la carretera principal, a ver si la veíamos, a pesar de que ya hubiera alguien encargado de buscar por esa carretera. Y finalmente así ha sido: la hemos encontrado. Después de cinco horas andando sin parar entre los árboles, Sara ha sido encontrada. Estaba cansadísima, asustada (faltaba muy poquito para que se hiciera de noche completamente); se había perdido por el bosque y salir de él le había sido muy difícil. Al final había llegado a la carretera principal y es ahí donde la hemos encontrado. Ahora está tomando un café que le he hecho yo (sí, después de todo ha pedido café), riéndose de la experiencia (menos mal), pero cansadísima.
Pero bueno, dejemos las cosas en que esto no es más que una anécdota que contar. Mañana se viene a una playa que hay a 1h de aquí, con mi HM, mis niños y yo a pasar el día :)
Como reflexión final digo que hay algo con lo que me quedo de todo esto: la belleza de la preocupación, la unión, la búsqueda en grupo, la cooperación... No se encuentra en muchos lugares. Me encanta este sitio.
¡Madre qué susto! Menos mal que la habéis encontrado poruqe si se hace de noche en el bosque...menudo miedo! Tu familia es genial y me alegro un montón de que estés tan contenta con ellos poruqe creo qeu encajais a la perfección! :) :) Ayyyy cuántas preguntas antes de ir y mira qué bien ahora! Qué envidia me dáis! Yo también quiero conocerlos ya! jaja
ResponderEliminarUn besazooo!!
Madre mia!!! Pobrecita, que agobio! Desde que hora llevaba intentando volver a casa???
ResponderEliminarBueno lo importante es que al final la encontrasteis y que solo se ha quedado un un susto...
Un besitoo!!!!
MADRE MÍA. De película, es que total, me lo imagino como en las típicas series americanas... me imagino el susto de la pobre chica, pero me alegro que al finanl solo haya sido eso, un susto! Porque como lo tiene que haber pasado.
ResponderEliminarMe encanta esto de la ecoaldea, no sé, lo veo todo tan familiar y tan cuqui y *-*
Jo, me he puesto completamente en el papel de la tal Sara. Lo cierto es que soy candidata a ese tipo de casos.
ResponderEliminarBonita entrada para un momento de susto. Mándale un abrazo fuerte de tus lectoras :)
DIOS MÍO. QUÉ SUSTO. Sara estaría asustadísima sin poder llegar a casa y después de haber pasado tantas horas sola, perdida. Buf. ¿No llevaba móvil? La próxima vez que lo coja, ¡aunque vaya al lago! Suerte que la encontrasteis, ains.
ResponderEliminarMe encanta que estés tan bien con la familia y que todo sea tan bonito :) ¡Se te pasará en un momento el verano!
Jo, menudo susto ha tenido que llevarse la pobre! Tiene que ser horrible y super angustioso perderse en un bosque, no hay nada para poder guiarse! Menos mal que la encontrasteis y que el asunto no pasó a mayores.
ResponderEliminarSe te ve super contenta en Canadá y me alegro muchísimo, lo estás aprovechando a tope y eso es genial :).